El umbral de la pobreza
Comentan por ahí que quienes llegan a mileuristas viven en el umbral de la pobreza. Quizás sea un poco dramático hacer tal afirmación, pero no por ello es menos cierto que bien bien, lo que se dice bien, los mileuristas no van de recursos.
Y es que parece mentira que nos falte de todo, da igual la cantidad que engrose (o rellene discretamente, más bien) nuestra nómina en el banco.
Y entonces me paro a pensar y miro más allá del dinero y veo que también me falta algo igual o más importante: el tiempo. Porque, ¿acaso no se hacen tan cortos los días que no te da tiempo a hacer todo aquello que te propones? ¿No es verdad que la mitad de lo que te apetece cae en el olvido porque cuando tienes tiempo ya no viene a cuento?
No sé a vosotros, pero a mí me pasa demasiado a menudo, y he aquí que estoy creando un blog para completar algo que me propuse hace dos años: rehacer mi página web y añadir una sección donde escribir “artículos” de opinión.
Dos años de tiempo utilizado pero que escasea, al margen de que las cosas hechas bien hechas y aprovechadas están, cuántas otras he dejado en el tintero.
Sólo queda esperar que no vuelvan a pasar dos años hasta que actualice los contenidos, tanto de mi web como de este blog. El tiempo, el omnipresente tiempo, dirá.
En definitiva, y zanjando la inauguración de este blog, recurriremos al tradicional “Hola Mundo” y saludo a todos los que por azar o por voluntad propia han aterrizado aquí.
¡Hasta la próxima entrega! (Cronos mediante).


hoy me he metido en tu página con la ilusión de descubrir las magníficas novedas…pero, aún es pronto, se está cocinando el asunto…. dejemos a fuego lento….besos